El video difundido mostró el arribo de un barco con 4 mil 600 cabezas de ganado provenientes de Nicaragua al puerto de Mazatlán, así como la logística implementada para su traslado terrestre.
Según denuncias de ganaderos, el ganado fue llevado a la planta procesadora de SuKarne, ubicada en Durango.
El hecho ha generado inquietud entre ganaderos locales y nacionales ante el temor de que dicha importación pudiera representar un riesgo sanitario, particularmente por la posible presencia del gusano barrenador del ganado.
Las autoridades señalaron que los bovinos importados se encuentran en la etapa final de engorda y están destinados exclusivamente al sacrificio en una planta Tipo Inspección Federal, por lo que no tendrán contacto con otros hatos ni posibilidad de reproducción.
Pese a estas garantías, ganaderos del país, especialmente de la región norte, han expresado su preocupación por el control sanitario de las importaciones.
Luego de que Estados Unidos cerrará de nueva cuenta la frontera para la importación de ganado, diferentes líderes ganaderos, políticos y autoridades involucradas han insistido en el cierre de la frontera sur de México hasta que no sean erradicados los casos.
