Ciudad de México.- Con mayoría legislativa, la Cámara de Diputados aprobó una reforma electoral que contempla ajustes en el gasto público y en la estructura de los ayuntamientos, aunque dejó fuera cambios de fondo relacionados con el sistema político.

La iniciativa fue avalada con 87 votos a favor de Morena, PVEM y PT, frente a 41 en contra de partidos de oposición, en una sesión marcada por el debate sobre los alcances reales de la reforma.

Entre los puntos aprobados destaca la reducción del número de regidores por ayuntamiento a un máximo de 15, así como la limitación del presupuesto de los congresos locales, el cual no podrá superar el 0.70 por ciento del gasto anual de los estados.

Asimismo, se eliminan prestaciones como seguros de vida y bonos para consejeros del INE, funcionarios de organismos electorales locales y magistrados, además de establecer una reducción progresiva del 15 por ciento en el gasto del Senado.

Sin embargo, no se lograron acuerdos para avanzar en temas considerados centrales, como la modificación en la distribución de diputaciones plurinominales, la eliminación de 32 senadurías por representación proporcional, la reducción del financiamiento a partidos políticos y la propuesta de realizar la consulta de revocación de mandato el mismo día de las elecciones.

Estos puntos, que no alcanzaron consenso incluso entre aliados del bloque mayoritario, habrían implicado recortes significativos en recursos y representación para los partidos políticos.

Analistas consideran que la reforma representa un avance limitado, al centrarse en ajustes administrativos y de austeridad, sin modificar de manera profunda el modelo electoral vigente.

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