Diana Hernández
La Cruz, Sin.- Con una maleta llena de sueños, determinación y el respaldo de su familia, el actor sinaloense Ernesto Rocha emprendió hace 11 años el viaje hacia la Ciudad de México para perseguir una meta que hoy lo coloca entre los mejores actores del país: está nominado al Premio Ariel en la categoría de Mejor Actor por su participación en la película Adiós, amor.
Originario de Culiacán, pero con profundas raíces en Elota, Rocha recuerda que desde niño supo que quería dedicarse a la actuación. Sin embargo, consciente de que no era una profesión común, sus padres le pidieron primero concluir una licenciatura. Él aceptó el reto y, tras cumplir ese compromiso, a los 22 años hizo las maletas y se trasladó a la capital del país para formarse como actor.

Los primeros años estuvieron marcados por el trabajo constante en distintos proyectos teatrales, donde comenzó a abrirse paso dentro del mundo artístico. Fue en 2022 cuando llegó la oportunidad que cambiaría su carrera: el casting para Adiós, amor.
El actor confesó que en un principio dudó en enviar su currículum, pues consideraba que el personaje no era para él. No obstante, decidió intentarlo y fue la productora Indra Villaseñor Amador quien confió en su talento y le abrió las puertas de una producción que hoy lo tiene nominado al máximo reconocimiento del cine mexicano.
Parte importante del rodaje se realizó en Costa Azul, una comunidad del municipio de Angostura, Sinaloa, donde, recordó, los habitantes recibieron al equipo con hospitalidad y generosidad.
«Sin el apoyo de la gente de Costa Azul esta película no habría sido posible. Nos abrieron las puertas de sus casas y nos hicieron sentir parte de su comunidad», expresó con gratitud.

Ante la nominación, Ernesto Rocha envió un mensaje a quienes persiguen un sueño: no permitir que el miedo o la duda sean un obstáculo.
«Muchas veces uno mismo es quien se pone límites. Nunca duden de quiénes son y sigan insistiendo hasta alcanzar sus metas», señaló.
Asimismo, dedicó este logro a sus padres, quienes, dijo, siempre estuvieron a su lado y lo impulsaron para hacer realidad su vocación artística.
Finalmente, invitó al público sinaloense a acudir a las salas de cine cuando Adiós, amor llegue a cartelera en el estado y conocer una historia profundamente ligada a la realidad del noroeste del país.
Para saber
Adiós, amor narra la historia de Chuy, un migrante deportado de Estados Unidos que regresa a su pueblo natal en Sinaloa, donde encuentra una comunidad marcada por la violencia del narcotráfico. En ese regreso se reencuentra con Chano, su amigo de la infancia y primer amor, ahora convertido en sicario. Juntos desentierran un secreto del pasado que desencadenó su partida y que lo obligará a decidir entre el amor y la vida que desea construir. La cinta ha sido reconocida por su narrativa y las actuaciones de su elenco, consolidándose como una de las producciones mexicanas más destacadas del año.

