Marielos Ayala
La Cruz, Sin.- En La Cruz, la temporada de calor llega a su fin cuando observamos por las vialidades principales de la ciudad la venta de churros, atole de pinole, “sapitos” y la rica avena calientita, avisando con ellos que las bajas temperaturas han llegado.
Desde la segunda semana de octubre, poco a poco se han empezado a instalar los comerciantes que se dedican a vender estos deliciosos antojitos.
Si son las 5 de la tarde y te encuentras en el Centro, seguramente te has percatado del aroma que cubre toda esta zona, pues los Churros de Midany ya están a las afueras del supermercado.

Desde hace 17 años, Óscar Hernández Caballero y su apreciable familia, dan por inaugurada la temporada de bajas temperaturas en el municipio, pues con el descenso en las temperaturas, cada tarde se antoja degustar de estos ricos alimentos elaborados a base de harina y azúcar.

Por otra parte, sobre la Avenida Francisco I. Madero esquina con Josefa Ortiz de Domínguez, cada tarde se instala con su vendimia la señora Alejandra Cabanillas, conocida comúnmente por amigos y familiares como doña Janda, quien desde hace 60 años se dedica a vender atole de pinole.

Al charla con doña Janda, comentó que desde los años 60 y por necesidad, empezó a vender este producto, al ser madre soltera de dos menores y no contar con la suficiente solvencia económica, decidió montar su pequeño negocio a las fueras de su vivienda.
Desde entonces, el atolito desde las 5 de la mañana y por las tardes está listo para quienes deseen degustarlo antes del trabajo o de realizar sus actividades diarias.

Estos dos productos, los puedes adquirir rápido y sin contratiempos desde 20 pesos.





